Mamitas de Hoy es el programa pensado para los futuros padres, para quienes acaban de serlo, o bien para aquellos que están en esta hermosa búsqueda.Extraño caso de la bebé que nació "embarazada" de su hermano gemelo en Colombia.Neuquén tiene la tasa más baja de mortalidad infantilSi tu hijo o hija ingresa a primer grado necesita recibir las vacunas.Día Mundial del Cáncer Infantil: en Argentina se diagnostican tres casos por díaLos primeros cuidados del recién nacido: cómo limpiar el cordón umbilicalSemana Mundial de la Prevención de las Cardiopatías Congénitas: concientizar es la clavePodés ver todios los programa de Mamitas de Hoy a través de nuestro canal de youtubeLos últimos avances, los más nuevos y esperanzadores contra el cáncerLos primeros dientes del bebé: señales, molestias e higieneFin de la licencia materna: ¿se complica?Advierten sobre el consumo excesivo de sal en la infancia por riesgo cardiovascular de por vida3 enemigos que atentan contra un tratamiento de fertilidad: estrés, incertidumbre y falsas creenciasSalud bonaerense celebra la Semana del PrematuroRecomiendan que los chicos comiencen a hacer actividad desde los 3 años. Contenidos online en facebook, instagram y youtube

Fin de la licencia materna: ¿se complica?

Diciembre 24, 2018
Reincorporarse a la actividad laboral no tiene por qué ser traumático. Poder ocupar nuestra mente en otras tareas no sólo es beneficioso para las mamás sino también para el vínculo con sus hijos. Fin del mito: volver a trabajar no significa querer menos ni ser egoísta.

Seguramente pocas cosas en la vida sean tan controvertidas como la maternidad y todo lo que concierne a ella. Nos sentimos juzgadas a cada paso o decisión que tomamos y cuando nos enfrentamos al momento de regresar al trabajo, la exposición crece, pareciera que si nos alegramos por la vuelta somos unas desamoradas, pero al mismo tiempo sufrimos de sólo pensar estar lejos de nuestro niño o niña.

"Las mujeres viven con gran preocupación la vuelta al trabajo luego del nacimiento de su hijo. Además, vuelve a aparecer una y otra vez, y de manera constante, el sentimiento de culpa, puesto que, por un lado, deberán separarse de su hijo o de sus hijos y, por otro, perciben que su capacidad de concentración –así como la intensidad y la efectividad laboral- se verán probablemente disminuidas. Debe quedar claro entonces que mujer, niño y trabajo no son una combinación sencilla", afirma Mario Sebastiani, doctor en medicina, ginecólogo y obstetra, autor del libro Embarazo y posparto. Lo que nadie te contó.

Culpa. Parece que nos persigue sin darnos respiro, que nos deja en una posición pasiva, como paralizados, sin poder tomar decisiones y finalmente la pasamos mal. Su origen tiene siempre construcciones sociales, culturales y morales, el "deber ser", y en la maternidad no es menor: "Se supone que una madre es 'mejor madre' si está 100 por ciento dedicada a sus hijos, si 'no los abandona'".

Estos mandatos sociales y culturales, explica la licenciada en psicología, coaching personal y desarrolladora de talentos en empresas, María Noel Lucano, son los que generalmente aparecen en las mujeres que acaban de ser mamás y necesitan, deben o quieren retornar a sus actividades. Según Lucano, la culpa atraviesa a muchas mamás porque piensan o sienten que retornar al trabajo no es lo que tienen que hacer, sino que deberían quedarse con sus hijos: "muchas están atravesadas por esos mandatos sociales que hasta llegan a internalizar como propios. La culpa no permite pensar con claridad y evaluar qué es lo mejor".

Un beneficio para el vínculo
Seguramente todos podemos concordar en que trabajar nos hace sentir útiles, productivos y nos conecta con la parte social; y en el caso de las madres, además, les permite hacer tareas para ellas mismas, y no sólo vivir para su bebé -lo que no quiere decir que no siga siendo lo más importante de sus vidas-.

El doctor Sebastiani no duda en afirmar que "los niños ganan más de lo que pierden cuando sus madres logran trabajar, ya que son mujeres completas y sin frustraciones". La tarea entonces es pensar que no sólo se trata de si es recomendable o no volver al trabajo sino de poder continuar con nuestras rutinas: "madres felices, hijos felices".

No debemos olvidar que además de ser mamá, somos mujeres y personas, y cuanto mejor nos sintamos con nosotras mismas, mejor van a desarrollarse nuestros vínculos.

"Una mujer que está fastidiada o llena de angustia o malestar, difícilmente pueda conectarse con ese bebé desde un lugar saludable o feliz, de calma y tranquilidad; por el contrario, va a estar muy ansiosa y nerviosa, por eso es importante que pueda conectarse con ella misma: es necesario y saludable para ella y para el niño", afirma la licenciada Lucano.
(Shutterstock)
(Shutterstock)

Apoyar la maternidad
Sí, la maternidad se puede compatibilizar con el trabajo; de no ser así, ninguna de las millones de mujeres que trabajan tendrían hijos. Lo importante es organizarse con tiempo y contar con ayuda, pero además hoy en día muchas empresas acompañan a las mamás en sus necesidades, ofreciendo diversos beneficios. "La maternidad es una etapa clave en donde, muchas veces, la mujer se siente obligada a elegir entre la crianza del bebé o el desarrollo de su profesión. Esa elección no es real y tenemos la obligación de acompañar ese proceso para quienes opten por desarrollarse en ambos órdenes puedan hacerlo", explica Christian Bernal, director de Recursos Humanos de Walmart, una de las compañías que ofrece la posibilidad de una jornada laboral reducida a 6 horas, preservando los niveles de ingreso hasta el primer año del bebé, período luego del cual la madre puede optar por trabajar 4 o 6 horas con un ajuste salarial proporcional.

L'Oréal es otra de las grandes firmas que apostó por estas prácticas, por eso crearon el programa L'Oréal Mamá, que ofrece beneficios de guardería (hasta los 3 años inclusive), sala de lactancia in-company, y a la licencia por maternidad que corresponde por ley le adicionaron dos semanas, además de un sistema de reincorporación paulatino al trabajo, con el objetivo de impulsar políticas de flexibilidad que permitan continuar el desarrollo profesional.

"Las mujeres que vuelven tras gozar de licencia por maternidad extendida lo hacen con mayor compromiso y a mejor ritmo. Hay un retorno que podemos medir de esta inversión que se ve también en la productividad y en la imagen ante los talentos que querrán trabajar en la empresa", informan desde la consultora de recursos humanos Mercer en Argentina.

Otros de los casos donde se implementaron este tipo de políticas es en Avon, donde hace cuatro años incluyeron el beneficio de soft landing para todas las posiciones de la compañía, subsidio de guardería y home office: "Apenas lo pusimos en práctica el 100 por ciento de las mujeres adhirió, por lo que notamos que es muy valorado entre las empleadas y eso repercute en el trabajo diario", explica María Elena D' Angelo, directora Recursos Humanos de Avon.

En tanto, en Unilever, además de soft landing, home office y reintegro de guardería, la vuelta para las madres incluye un coaching de maternidad sobre cómo planificar una familia y un training con especialistas en carrera profesional acerca de cómo manejar la vuelta a la oficina.

El primer paso, combatir la culpa
Es necesario centrarse en que ser una buena mamá no significa ser omnipresente, sino estar en tiempo y forma, en calidad. Lucano asegura que una no es mejor madre porque está 100 por ciento pegada al niño y no lo deje ni a sol ni a sombra. Sin caer en la frase hecha de que "es mejor la calidad que la cantidad", sí amerita remarcar que se es buena madre cuando se da lo que el bebé necesita, y esto no es lineal con el tiempo que una está presente.

Laura Peretti es mamá de dos varones, el mayor de 2 años y un bebé de 2 meses, y es contadora en una pequeña empresa. Al momento de reincorporarse al trabajo, las dudas, temores y culpa la abordaron: "Con mi primer hijo pedí una excedencia de tres meses sin goce de sueldo porque sentía que era muy pronto para reincorporarme, tenía los miedos y la desconfianza de que nadie iba a poder cuidar a mi hijo como yo, y que esa era mi responsabilidad. Sin embargo, a la mitad de la licencia ya estaba cansada de quedarme en casa y decididamente quería volver a trabajar, así que por suerte ya no tenía esa ansiedad de la dicotomía y empecé a disfrutar de mi maternidad. Ahora con mi segundo hijo estoy coordinando reintegrarme al trabajo de apoco y con horarios más flexibles, que no me obliguen a tener que elegir entre una u otra actividad. Definitivamente, volver a trabajar fue lo mejor que pude hacer, me ayudó a ordenar mi vida, y a darme cuanta de que soy ambas cosas: mamá y profesional, pero claro, primero tuve que vencer mandatos y mi propia culpa".

Los especialistas recomiendan que para aplacar los sentimientos de culpa es importante preguntarse acerca de los motivos que impulsan la vuelta al trabajo: ¿es por necesidad?; ¿para no perder ese lugar que tanto costó conseguir?; ¿es para no defraudar a otros? Esto ayudará a estar más seguras de la decisión.

"Para saber qué es realmente lo que cada mamá quiere es necesario pensarse en las diferentes alternativas; es hora de jugar, probar y visualizar los posibles escenarios: imaginarse alejándose del bebé paulatinamente, y observando qué dice tu cuerpo y tu alma. También conviene darse una vuelta por el trabajo a ver qué sentimientos aparecen. Es importante darle relevancia a todas las emociones que aparezcan, sin minimizarlas", aconseja la licenciada en psicología Adriana Penerini, escritora especializada en maternidad, creadora de la plataforma Bebé a Bordo, dedicada a difundir información y noticias para madres y padres.

Para algunas puede ser el mejor esparcimiento, el reencuentro con la vocación, un momento personal, pero para otras la vuelta al trabajo se convierte en una disyuntiva. No hay reglas a la hora de los sentimientos, y lo que es ideal para una mujer, puede no serlo para otra. Lo bueno es tomarse el tiempo y decidir qué es lo mejor para cada una.
Comentá